Cobras poco cuando hay demanda
En una semana en la que todo el mundo tiene el calendario lleno, tu tarifa sigue siendo la de febrero. Se llena rápido, sí, pero por debajo de lo que valía.
Distribución
Operativa
Huéspedes
Operativa
Holidario puntúa cada mes de 0 a 10 combinando la ocupación con lo reciente que sea la última reserva. Si el mes va sobrado, sube el plan de tarifas; si va flojo, lo baja. Entre los dos umbrales no toca nada.
ÁRBITRO DE TARIFAS
JulioEL COSTE DE NO TOCAR NADA
Si el precio no se mueve, o dejas dinero encima de la mesa en temporada alta o te quedas con noches vacías en baja. Casi nunca aciertas por casualidad.
En una semana en la que todo el mundo tiene el calendario lleno, tu tarifa sigue siendo la de febrero. Se llena rápido, sí, pero por debajo de lo que valía.
Entre dos reservas quedan tres noches. Tu mínimo de estancia es de cinco, así que nadie puede reservarlas y se quedan vacías sin que nadie decida nada.
Revisar propiedad por propiedad si un mes se está quedando flojo es trabajo que casi nadie hace a tiempo. Cuando se nota, ya quedan pocas semanas para reaccionar.
CÓMO DECIDE
No es una caja negra. Son dos números que puedes ver, dos umbrales que fijas tú y un plan de tarifas que sube o baja un escalón.
Cada plan es un escalón de precio con su propio mínimo de estancia. El árbitro necesita al menos dos para tener entre qué moverse.
MÍNIMO 2
Cuánto pesa la ocupación, cuánto la recencia, y a partir de qué puntuación quieres subir o bajar. Por defecto: peso 4 y 6, umbrales 3,99 y 6,50.
AJUSTABLE
La ocupación del mes y los días que han pasado desde la última reserva se combinan en una media ponderada sobre 10.
0 – 10
El cambio de plan se refleja en el calendario y sale hacia los canales conectados junto al resto de la disponibilidad.
A LOS CANALES
Un motor de precios que cambia la tarifa cada día es peor que no tener ninguno. El árbitro lleva cuatro frenos puestos de fábrica.
Y sigue respetando lo que hayas puesto a mano: los ajustes manuales no se pisan, el árbitro trabaja sobre el escalón de plan, no sobre tus decisiones concretas.
Tienen que pasar unos días mínimos antes de volver a mover la tarifa del mismo mes. Por defecto, tres. Así el precio no oscila de un día para otro.
No se ajustan meses tan lejanos que todavía no dicen nada. Una ocupación baja a nueve meses vista es normal, no una señal.
Cuando el mes ya va muy lleno, el ajuste se vuelve más suave para no pasarse de frenada con el precio.
Solo se tocan meses futuros. Lo que ya pasó no se recalcula, así que tus datos históricos siguen siendo los que fueron.
ABRIDOR DE HUECOS
Un hueco demasiado corto para tu mínimo de estancia no se vende nunca. El abridor de huecos lo libera cuando ya no hay riesgo, y solo entonces.
Un hueco entre reservas que llega al mínimo global de noches pero se queda por debajo del mínimo del plan de tarifas. Ni más corto, ni suficiente para venderse solo.
Unos días antes de que el hueco termine, no en cuanto aparece. Ese margen es lo que protege a las reservas de alrededor: si ya no se pueden cancelar, abrir el hueco no puede agrandarlo.
Eliges desde qué mes hasta qué mes está activo. En temporada alta puede que prefieras esperar a una estancia larga; en baja, vender las tres noches.
El árbitro mueve escalones de plan. La forma del año la sigues dibujando tú, con una curva de ajuste y períodos con precio propio.
Variación gradual
La curva sube o baja el precio poco a poco dentro de un período, en vez de dar saltos de un día para otro.
Períodos festivos
Para Semana Santa, un puente o una feria local, el editor de períodos les pone su propio precio sin tocar el resto del año.
Recargo de fin de semana
Un porcentaje que se aplica a los fines de semana, para no tener que subirlos uno a uno en el calendario.
EN EL CALENDARIO
Varios escalones de precio, cada uno con su mínimo de estancia. Son los peldaños por los que sube y baja el árbitro.
Un mínimo global y el mínimo propio de cada plan. La diferencia entre los dos es justo lo que el abridor de huecos aprovecha.
Un precio mínimo para temporada baja y otro para alta. Ningún ajuste automático baja por debajo de lo que tú aceptas cobrar.
Un descuento en porcentaje para las noches que se acercan sin vender, con la ventana de días que tú marques.
Una tabla con la puntuación, la ocupación y la recencia de cada propiedad y mes, para ver de un vistazo qué va bien y qué no.
Puedes apagar el árbitro, el abridor de huecos o las ofertas por separado, y editar el precio de una noche concreta cuando quieras.
PREGUNTAS
Si tu caso no está aquí, escríbenos y te contestamos con detalle.
Ver cómo se publican en los canalesCon dos métricas. La ocupación del mes, donde un 80% o más ya obtiene la puntuación máxima; y la recencia, que mide los días desde la última reserva: dentro de los primeros días puntúa al máximo y baja de forma lineal hasta cero. Las dos se combinan en una media ponderada sobre 10, con pesos 4 y 6 por defecto.
El árbitro no inventa precios: mueve la tarifa entre los planes que tú has creado, así que el techo y el suelo son los tuyos. Además hay un precio mínimo por temporada, un enfriamiento entre cambios y una amortiguación cuando la ocupación ya es alta.
No. El árbitro, el abridor de huecos y las ofertas de última hora se activan por separado, y puedes dejarlos todos apagados y trabajar solo con los planes de tarifas, la curva y los períodos festivos.
Al menos dos planes de tarifas configurados, porque el ajuste consiste en cambiar de uno a otro. Con un solo plan no hay a dónde subir ni bajar.
Sí. Cuando cambia la tarifa o la disponibilidad de una noche, el cambio sale hacia los canales que tengas conectados con el resto de la sincronización, sin que tengas que publicarlo a mano.
EMPIEZA
Prueba Holidario 14 días. Crea tus planes de tarifas, mira la puntuación de cada mes y enciende el ajuste automático cuando te fíes de lo que ves.